Pilares Estratégicos:
“Protegemos el patrimonio verde de hoy, para diseñar la resiliencia y el equilibrio de mañana.”
El Proyecto Jardín Botánico Herreros-Bressan nace en el corazón del Valle de La Orotava.
un lugar que ya en el siglo XVIII fascinó al naturalista Alexander von Humboldt por su biodiversidad única en el mundo.
El proyecto surge de la convergencia de dos visiones complementarias.

La Visión Científica
A esta herencia territorial se une la dirección científica del Dr. Mariano Bressan y Lucem Bressan. Inspirados por el rigor académico de la Università degli Studi di Padova y la pasión por la etnobotánica, vieron en estos bancales el lugar perfecto para crear un puente científico. La necesidad de proteger las especies medicinales endémicas de la Macaronesia y la urgencia de encontrar soluciones prácticas al cambio climático son los motores de la creación de este Laboratorio Viviente.
A esta herencia territorial se une la dirección científica del Dr. Mariano Bressan y Lucem Bressan. Inspirados por el rigor académico de la Università degli Studi di Padova y la pasión por la etnobotánica, vieron en estos bancales el lugar perfecto para crear un puente científico. La necesidad de proteger las especies medicinales endémicas de la Macaronesia y la urgencia de encontrar soluciones prácticas al cambio climático son los motores de la creación de este Laboratorio Viviente.

Un Propósito Común
El proyecto nace, por tanto, en el punto exacto donde el respeto por el pasado se encuentra con la innovación del futuro. Es la unión de una familia comprometida con su tierra y dos científicos dedicados a la salud del planeta, decididos a crear un centro de excelencia que sea orgullo para La Orotava y referencia para la ciencia internacional.
El proyecto nace, por tanto, en el punto exacto donde el respeto por el pasado se encuentra con la innovación del futuro. Es la unión de una familia comprometida con su tierra y dos científicos dedicados a la salud del planeta, decididos a crear un centro de excelencia que sea orgullo para La Orotava y referencia para la ciencia internacional.

El Patrimonio de la Tierra
El escenario de este laboratorio vivo es la Dehesa Alta, en una finca histórica que ha pertenecido a la familia Yanes Herreros. Sus 21 bancales de piedra volcánica no son solo una estructura agrícola, sino un legado arqueológico y cultural que representa siglos de tradición canaria. La voluntad de la familia de preservar este patrimonio, transformándolo de una propiedad privada en un bien común dedicado a la investigación, es la piedra angular del proyecto.
El escenario de este laboratorio vivo es la Dehesa Alta, en una finca histórica que ha pertenecido a la familia Yanes Herreros. Sus 21 bancales de piedra volcánica no son solo una estructura agrícola, sino un legado arqueológico y cultural que representa siglos de tradición canaria. La voluntad de la familia de preservar este patrimonio, transformándolo de una propiedad privada en un bien común dedicado a la investigación, es la piedra angular del proyecto.

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El Patrimonio de la Tierra
El escenario de este laboratorio vivo es la Dehesa Alta, en una finca histórica que ha pertenecido a la familia Yanes Herrero. Sus 21 bancales de piedra volcánica no son solo una estructura agrícola, sino un legado arqueológico y cultural que representa siglos de tradición canaria. La voluntad de la familia de preservar este patrimonio, transformándolo de una propiedad privada en un bien común dedicado a la investigación, es la piedra angular del proyecto.
El Patrimonio de la Tierra
El escenario de este laboratorio vivo es la Dehesa Alta, en una finca histórica que ha pertenecido a la familia Yanes Herrero. Sus 21 bancales de piedra volcánica no son solo una estructura agrícola, sino un legado arqueológico y cultural que representa siglos de tradición canaria. La voluntad de la familia de preservar este patrimonio, transformándolo de una propiedad privada en un bien común dedicado a la investigación, es la piedra angular del proyecto.



